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En un mundo donde la incertidumbre a menudo domina, Patricia y Amador tenían la certeza de que pasarían el resto de sus vidas juntos. 

Fue una historia de amor que floreció con una rapidez asombrosa. Tan pronto como Amador sintió que Patricia era la persona con la que quería compartir su vida, no dudó en arrodillarse y pedirle su mano. Patricia, con los ojos llenos de emoción y el corazón latiendo con fuerza, aceptó con una sonrisa que irradiaba la promesa de un futuro lleno de amor y complicidad.

Pero lo que hizo aún más especial este compromiso fue un sueño que Patricia tuvo en aquellas noches de ensueño que antecedieron a la boda. En ese mágico rincón de su mente, vio con claridad la fecha en la que deseaba unir sus vidas de manera oficial: el 22 de julio. Y así, con el entusiasmo y la pasión que solo los enamorados conocen, Patricia y Amador decidieron que el 22 de julio sería el día en que darían el paso más importante de sus vidas. 

Con una confianza inquebrantable y un deseo ferviente de que su día especial fuera perfecto en todos los sentidos, decidieron dejar todo en manos del equipo de Paranolvidar. Sabían que cada detalle, desde la elección de la decoración hasta la selección del menú, sería manejado con la misma dedicación y amor que ellos mismos habrían puesto.

En este blog, queremos compartir contigo cada detalle de la maravillosa boda de Patricia y Amador. Te invitamos a sumergirte en su historia, a conocer cómo se prepararon para ese día tan especial y a descubrir cómo los sueños se hacen realidad.

La ceremonia en la iglesia de la Purísima Concepción

Todo comenzó con una ceremonia religiosa que tuvo lugar en la majestuosa iglesia de la Purísima Concepción. El día prometía ser una auténtica celebración de amor, y cada detalle se alineaba para convertirlo en un evento memorable.

El momento cumbre de la ceremonia se vivió cuando Patricia, la deslumbrante novia, hizo su entrada triunfal. Caminando por una alfombra roja, llevaba en sus manos un exquisito ramo blanco adornado con calas, un símbolo de pureza y belleza que encajaba perfectamente con el espíritu de la ocasión.

Maquillada y peinada por Álvaro Torres, cada detalle estaba cuidadosamente diseñado para realzar su belleza natural y resaltar su luminosidad en este día tan especial. Y como si eso no fuera suficiente, Patricia también llevaba en el pelo una tiara personalizada y creada por Carmen Marcos, que encajaba a la perfección con los pendientes.

La ceremonia religiosa fue un momento muy especial, donde Patricia y Amador compartieron votos de amor eterno y compromiso, poniendo el broche de oro con la realización del ritual de la velación, un gesto que simbolizaba la unión de sus vidas en un solo camino, iluminado por el amor y la fe.

Si estás interesado en conocer más sobre rituales originales que acompañen tu ceremonia de boda civil, te invitamos a consultar la entrada en nuestro blog «Rituales de boda civil originales: Uniendo caminos de manera única«. En esta entrada, te sumergirás en la riqueza de las tradiciones y rituales que van a añadir un toque personal a tu día especial.

La gastronomía de El Palacio

Después de la emotiva ceremonia, Patricia y Amador llevaron a sus invitados a vivir una experiencia gastronómica única en Las Navas de la Concepción. El banquete de bodas, organizado por el excepcional catering de El Palacio, prometía ser una celebración culinaria inolvidable.

En un estilo clásico y atemporal, los tonos azules y blancos predominaban en las mesas del banquete, creando un ambiente sofisticado. Las servilletas bordadas a mano eran un testimonio de artesanía y atención al detalle, y lo que lo hacía aún más especial era que estaban personalizadas como regalo para cada uno de los invitados. 

El banquete también contó con un rincón de jamón y queso, donde los invitados podían deleitarse con exquisitos sabores en un ambiente relajado y distendido. Además, un stand mexicano añadió un toque de sabor y emoción a la celebración, ofreciendo una deliciosa selección de platillos de la cocina mexicana, que sin duda sorprendió y encantó a todos los invitados.

La decoración

La decoración floral estuvo a cargo de Catering El Palacio, quienes se encargaron de crear magia con sus arreglos florales adornando las mesas y los diferentes rincones del lugar, y aportando un toque de frescura y belleza natural que complementaba perfectamente la elegancia del entorno.

La iluminación, a cargo de Ludisound, contribuyó a crear una atmósfera cálida y acogedora con lámparas y sombrillas balinesas que añadieron un encanto adicional y crearon una sensación de intimidad que invitaba a los invitados a disfrutar de la velada de una manera única.

Una noche de diversión, risas y bailes

Pero la diversión no se detuvo ahí. Patricia y Amador tenían preparadas algunas sorpresas especiales para sus invitados. Una mesa glitter por Lara Hermoso, deslumbrante y llena de detalles brillantes, invitaba a todos a añadir un toque de brillo a la noche, haciendo que cada momento fuera aún más mágico. El fotomatón de Oh Videomaton, con su toque de diversión, capturó risas y momentos espontáneos. Y los bailes sorpresa, preparados con cariño y cuidado, fueron el punto culminante de la noche.

Gracias Patricia y Amador por permitirnos formar parte de vuestra historia y por dejarnos vivir momentos tan mágicos junto a vosotros. Estamos agradecidas por haber sido testigos de este capítulo tan especial en sus vidas y esperamos que su amor continúe creciendo y brillando con la misma intensidad que el día de su boda.

Sin duda, una imagen puede capturar momentos y emociones de una manera única. Te invitamos a echar un vistazo a las preciosas fotos de la boda de Patricia y Amador, capturadas por el talentoso fotógrafo Eduardo Massia

Paranolvidar
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