La Basílica de la Macarena, con su historia y religiosidad, fue el escenario perfecto para la boda de Ana y Juan Jesús, donde la tradición y el amor se entrelazaron en una ceremonia llena de emociones. El mismo párroco que casó a la hermana de Juan Jesús fue el encargado de sellar el compromiso de esta pareja, creando un vínculo aún más especial y significativo.
Desde el momento en que nos confiaron la coordinación de su boda, supimos que estábamos ante una celebración única y con magia. La conexión y complicidad entre Ana y Juan Jesús eran evidentes en cada detalle y en cada sonrisa compartida. Con cerca de 400 invitados, la boda se convirtió en una gran reunión de familiares y amigos, todos listos para celebrar el amor y la felicidad de los novios.
Una ceremonia emotiva
La ceremonia religiosa en la Basílica de la Macarena fue un reflejo del amor y el respeto que Ana y Juan Jesús tienen por sus seres queridos, tanto presentes como ausentes. La emotiva ceremonia incluyó el ritual de la velación, donde los testigos acompañaron a los novios, simbolizando la unión y el apoyo incondicional.
El ambiente se llenó de melodías profundas y conmovedoras gracias al violonchelo y la guitarra del grupo Encordados, que acompañaron cada momento crucial de la ceremonia.
Detalles que marcaron la diferencia
Ana y Juan Jesús se aseguraron de que cada detalle de su boda reflejara su generosidad y consideración hacia sus invitados. Desde las tarjetas de la Asociación Contra el Cáncer, destinadas a donaciones, hasta las ilustraciones y detalles especiales para los futuros padres, cada elemento tenía un propósito y un significado especial.
La novia deslumbró con un vestido de su amiga Luisa Cornejo, y sorprendió a todos con un cambio de vestido a mitad de la barra libre, mostrando su estilo y elegancia en cada momento.
La celebración continuó en la encantadora Hacienda Los Frailes de San Alberto, donde una copa de bienvenida recibió a los invitados. Durante el cóctel, los asistentes disfrutaron de stands de cerveza, mariscos, sushi, arroz, ibéricos y quesos, todo ello amenizado por los ritmos cubanos y vibrantes de Novacuba.
El banquete fue una verdadera delicia, gracias a la profesionalidad y rapidez del equipo de Antonio Pastora. Cada plato fue preparado con esmero, asegurando que todos los invitados disfrutaran de una experiencia gastronómica inolvidable.
Música, baile y diversión
Uno de los momentos más esperados fue la apertura de la barra libre, donde Ana y Juan Jesús sorprendieron a todos con un baile improvisado para sus invitados al son de la canción «Contigo» de Dani Martín donde se dejaron llevar por sus emociones. La pista de baile se llenó de alegría y magia, dando inicio a una noche de diversión sin fin.
La barra libre fue animada por el DJ Andrés Osorio y el grupo Mano de Santo Band, que mantuvieron a todos bailando hasta altas horas de la noche. La mesa dulce y el fotomatón Aljarafe añadieron un toque de diversión y dulzura a la velada, creando recuerdos inolvidables para todos los presentes.
Un agradecimiento especial
Nos llena de felicidad haber tenido la oportunidad de formar parte de un día tan significativo en la vida de Ana y Juan Jesús. Su boda no solo fue una celebración de amor, sino también un testimonio de la calidez y el cariño que rodean a esta maravillosa pareja. Cada sonrisa, cada lágrima de alegría y cada detalle cuidadosamente planeado nos recordaron la magia que se crea de los momentos compartidos. Nos sentimos honrados y agradecidos por haber podido contribuir a que este día fuera tan especial y memorable para ellos y sus seres queridos.
Gracias al trabajo de Marta Góngora, las memorias de esta boda quedan bellamente capturadas en estas fotografías. Cada imagen no solo documenta los momentos clave, sino también las emociones y la esencia de Ana y Juan Jesús y sus invitados. Las fotos de Marta nos permiten revivir la magia de este día, capturando la energía y el amor que hicieron de esta boda un evento especial.








